Demostrar con la vida lo que amo

Hay frases que llegan como consignas y se quedan como brújulas.

“Con mi vida demostraré lo que amo” fue una de ellas. La escuché por primera vez cuando tenía un poco más de 12 años, al ingresar a un movimiento eclesial de la Iglesia Católica. Estuve allí casi dos décadas. Hoy tengo fuertes discrepancias con muchas de sus metodologías, enseñanzas y el modo en que entendía la fe. Sin embargo, no puedo negar que marcó cosas importantes en mí: el gusto por el estudio, la lectura, la búsqueda de sentido… y algunas frases como esta, que terminaron moldeando mi manera de mirar la vida.

Por años, esa consigna fue algo que repetía sin pensar demasiado. Pero últimamente ha vuelto a mí con otro peso. Una reflexión de Azur Tejada me ayudó a verla desde otro ángulo. Él hablaba sobre el poder de compartir no tanto cada paso del viaje, sino el propósito que nos mueve. Lo ilustraba con una escena de Forrest Gump: Forrest corre durante años sin dar explicaciones. Nadie entiende por qué lo hace. Pero un día, alguien empieza a correr con él. De pronto, ese viaje solitario se vuelve colectivo.

Azur decía que cuando compartimos nuestro porqué, cuando dejamos entrever lo que nos impulsa, eso puede resonar con otros. No seguimos personas, seguimos causas. No nos conectamos con rostros que hablan, sino con historias que vibran con algo real. Y cuando eso sucede, a veces sin darnos cuenta, alguien decide caminar —o correr— con nosotros.

Volví entonces a esa vieja frase: “Con mi vida demostraré lo que amo.”
No como una declaración heroica, sino como una posibilidad concreta, accesible, silenciosa. Cada uno de nosotros tiene una historia que puede tocar a otros. No por mostrarla, no por explicarla, sino por vivirla con sentido.

La filosofía clásica lo expresaba así: el obrar sigue al ser. No actuamos para demostrar lo que somos; actuamos porque somos. Y cuando lo que hacemos está alineado con lo que creemos y amamos, eso se vuelve visible. Sin necesidad de gritarlo.

No se trata de tenerlo todo claro. Se trata de caminar con honestidad. De sostener lo que vale la pena. Porque en ese caminar, aunque no lo notemos, alguien podría encontrar una chispa.

Y entonces, también él —o ella— podría empezar a correr.

Deja un comentario

Soy Lucas

Lucas Medina

Solo por Webeo es un blog personal donde comparto ideas, reflexiones y ensayos desde una mirada íntima, crítica y creativa. Escribo para pensar, para cuestionar… y porque escribir, honestamente, se ha vuelto mi nueva crisis de los 30’s.