600 vistas y 45 días después del nacimiento de este blog. Sin mucha estrategia, sin publicidad, sin grandes expectativas. Solo con el deseo de no guardar para mí lo que llevo tiempo escribiendo.
Hasta ese momento, muchos textos dormían en mi Google Drive. Los leía por las noches con mi esposa, a veces con mis hijos cerca. Era bonito, íntimo. Pero me quedaba esa pregunta en el aire:
¿De qué sirve escribir si lo que pienso nunca sale de mi casa?
Hoy, sin buscarlo demasiado, el blog ha superado las 600 visitas orgánicas.
Lo leo y me sigue sorprendiendo. No es que el número importe en sí mismo (aunque motiva), sino lo que me dice: al otro lado de la pantalla, alguien se tomó el tiempo de leer.
Y entonces vuelvo a esa frase que he tenido presente desde el inicio:
“El bien tiende siempre a comunicarse.”
✍️ Sobre el libro (y lo que hay detrás)
Desde hace tiempo tengo un sueño: escribir un libro. No sabía bien sobre qué, hasta que lo supe con total claridad: debía contar mi testimonio, pero no como crónica religiosa, sino a través de la literatura.
Una especie de autoficción nacida de mi paso por un movimiento eclesiástico que, aunque me marcó en muchos aspectos, también me dejó heridas que hoy me toca mirar de frente.
Yo pensé que escribirlo sería sencillo.
Estaba equivocado.
Algunas sesiones terminaban con la pantalla en blanco, otras con lágrimas o agotamiento. A veces escribir no libera, sino que abre cajas que uno guardó por algo.
Algunos amigos me preguntan cómo va el libro. Otros, por qué está en pausa.
Y yo les digo: el libro no está detenido, solo que ya no avanza a la misma velocidad. Estoy encontrando mi ritmo.
Y también, porque estoy escribiendo de otra forma: algunas partes del libro están camufladas en este blog.
Solo por Webeo es mi campo de entrenamiento.
Un espacio donde escribo para pensar, para sanar, para afinar el estilo… y también para compartir.
Gracias por estar ahí, leyendo.
A quienes comentaron, compartieron, escribieron o simplemente pasaron en silencio:
gracias por ser parte de este pequeño experimento llamado Solo por Webeo.
Seguimos escribiendo.
Seguimos webiando.








Deja un comentario