¿Solo por Webeo?

Desde el lunes vengo escribiendo con más constancia.
Quizás porque superar las 600 visitas orgánicas me dio una motivación que no esperaba.
Lo conversaba con mi esposa hace unos días:

— No pensé que tanta gente leería el blog —le dije.
Ella sonrió, como quien no se sorprende, pero entiende lo que hay detrás.

Sé que no son cifras masivas. Y aun así, en mi cabeza sigue flotando esa frase que escuché alguna vez en Spider-Man: «Si esperas decepcionarte, nunca terminas decepcionado.»

Una parte de mí todavía piensa así. Una especie de defensa emocional.
Por eso el nombre del blog: Solo por Webeo. Como si, al ponerle ese nombre, me estuviera anticipando al fracaso. Como si no me doliera si esto no funciona.

Pero en esa misma conversación con mi esposa, recordé algo que había dejado de lado:
El verdadero motivo por el que empecé este blog no fue solo por webear.
Fue por dejar un rastro.

Quería crear un espacio donde, cuando mis hijos fueran adolescentes o adultos, pudieran leer mis textos y decir: “Así pensaba mi papá en el 2025.”

No buscaba aleccionar. Solo dejar una huella. Un mapa —quizás desordenado— de lo que me inquieta, lo que creo, lo que dudo, lo que me mueve.


💭 Un blog para pensar

Y en ese recordar, también volví a mi segundo blog: Los de la Azotea.
Ahí escribí que el objetivo era ofrecer información, entretenimiento y formación.

Hoy creo que Solo por Webeo también puede ofrecer lo mismo.
Pero, sobre todo, quiero que sea un espacio que invite a la reflexión y al cuestionamiento.

Que no dé respuestas, sino preguntas.
Que no imponga, sino proponga.
Que no grite, sino susurre al oído del que quiere escuchar.


🕊️ Fe, heridas y palabras que abren

No sé si antes lo he mencionado, pero yo soy católico.
Por la gracia de Dios y por convicción.

Sin embargo —y en esto suelo ir a contracorriente de algunos creyentes— creo que la Iglesia debe hablar abiertamente de los abusos cometidos por sus consagrados y líderes. Callarlo no nos hace más fieles. Nos hace menos humanos.

De alguna forma, este blog también habla un poco de eso. O, al menos, es hijo de una corriente que podríamos llamar literatura exsodalite: relatos nacidos de quienes pasaron por ciertos movimientos eclesiales y ahora buscan narrar, desde la herida, la verdad.

Por eso me conmovió profundamente el mensaje del Papa León, leído hace poco durante la presentación del Proyecto Ugaz, en Lima. Habló de quienes “fueron traicionados donde buscaban consuelo”, y agradeció a aquellos que, a costa de su paz y reputación, impidieron que la verdad fuese sepultada.

“La verdad no se considera una amenaza, sino un camino hacia la liberación.”
“Donde se silencia a un periodista, se debilita el alma democrática de un país.”

Yo no soy periodista. Pero sí intento buscar la verdad.
Y eso, en estos tiempos, ya es una forma de resistencia.


🧶 Para terminar

Este blog ya no es solo por webear.
O sí, pero en el mejor sentido:

Webeo como juego, como búsqueda, como ensayo.
Como ese espacio sin pretensiones que, sin querer, se va volviendo necesario.

Porque cuando escribo, algo se ordena.
Y cuando alguien lee, algo se completa.

Seguimos escribiendo. Pero, sobre todo, seguimos webiando.

Deja un comentario

Soy Lucas

Lucas Medina

Solo por Webeo es un blog personal donde comparto ideas, reflexiones y ensayos desde una mirada íntima, crítica y creativa. Escribo para pensar, para cuestionar… y porque escribir, honestamente, se ha vuelto mi nueva crisis de los 30’s.