Cuando nace un hijo, también nacen preguntas

Costumbres que vuelven a aparecer

Con la llegada de nuestro segundo hijo han vuelto a aparecer consejos y tradiciones que, aunque forman parte de nuestra cultura, no siempre van de la mano con lo que creemos como católicos.

Alguien me dice: “Ponle una cinta roja para que no le hagan mal de ojo”. Otro sugiere una “limpia con huevo” para alejar las malas energías. Incluso aparecen comentarios sobre “agradecer a la tierra” por la vida nueva que llega a la familia.

No lo digo con burla ni con desprecio. Entiendo que en el Perú estas tradiciones están muy arraigadas y que, para muchos, son formas de expresar cuidado, protección o gratitud. Pero en mi caso —y en el de mi esposa— estas prácticas nos hacen detenernos y pensar: ¿dónde ponemos realmente nuestra confianza?

Lo que la fe nos enseña

La fe católica me enseñó que toda bendición, toda protección y toda ayuda vienen de un solo Dios. No necesito amuletos ni rituales para creer que mi hijo estará a salvo. No es que estas costumbres sean “malas” en sí mismas; simplemente, no responden a la lógica de una fe que pone toda su esperanza en Dios y en los sacramentos.

Una fe vivida con dificultades

Y aquí quiero ser honesto: aunque vivimos la fe católica, lo hacemos con nuestras propias dificultades. Reconocemos que no siempre hemos seguido el magisterio como tal y, por eso, hoy no podemos acercarnos a la comunión. Sin embargo, después de un discernimiento personal, seguimos transitando este camino desde la fe católica, buscando en ella las respuestas y la luz para educar a nuestros hijos.

La tensión que permanece

Ahí está la tensión: ¿cómo convivir en un país tan diverso culturalmente sin juzgar, pero también sin renunciar a lo que creemos? Creo que el camino está en el testimonio. En mostrar con nuestra vida que la oración, la fe y el amor concreto son la verdadera “protección” que podemos darles a nuestros hijos.

El verdadero lugar de la confianza

Porque al final, cada persona es libre de creer y seguir las tradiciones que le parezcan valiosas. Pero en mi caso, quiero que mis hijos aprendan que la seguridad no se compra con un amuleto, sino que se construye en la confianza plena en Dios, incluso cuando nuestra fe esté llena de preguntas y no siempre de certezas.

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Soy Lucas

Lucas Medina

Solo por Webeo es un blog personal donde comparto ideas, reflexiones y ensayos desde una mirada íntima, crítica y creativa. Escribo para pensar, para cuestionar… y porque escribir, honestamente, se ha vuelto mi nueva crisis de los 30’s.